Tiempo sin silencio, de la escultora Pilar Sáenz, es una pieza de geometría contundente y silenciosa, realizada en hierro forjado con acabado gris. Su estructura, compuesta por volúmenes que se entrelazan y se abren hacia el vacío, invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y la quietud interior. La solidez del material contrasta con la ligereza visual de sus formas, creando una obra de presencia serena y equilibrio perfecto entre fuerza y silencio.